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  • Retiro Vocacional.

    Retiro Vocacional de la vida Cristiana.

    • Lectura: El Señor habla a los de su tiempo.
    • Meditación: El Señor me habla a mí, Dios nos habla.
    • Oración: Yo le respondo al Señor.
    • Contemplación: Compromiso, ver, saborear y actuar.
    Invocación al Espíritu Santo.

    Ilumíname Señor con tu Espíritu (3)
    Ilumíname, ilumíname, Señor
    Y déjame sentir el fuego de tu amor
    Aquí en mi corazón Señor (2)

    Transfórmame…
    Purifícame…
    Santifícame…

    1. - Lectura: Ponerse en contacto con la palabra que contiene al Verbo y Persona del Padre, siendo para nosotros veneración y atención de una manera respetuosa, humilde y fiel.

    Vocación de los cuatro primeros discípulos, Luc 5, 1 -11

    Motivación:
    • Rema mar adentro y echad vuestras redes.
    • ¡Joven! Cristo te ama. Ven y sígueme, te haré pescador de hombres.

    Contesta:
    ¿En donde se ubica la persona de Jesús?
    ¿A quién le predica Jesús?
    ¿A quién invita Jesús que vaya mar adentro?
    ¿Quiénes son los cuatros primeros discípulos que descubren su misión?
    ¿Qué dice el texto a los de su tiempo?
    ¿Cuál es la actitud de Jesús al decir a Simón: rema mar adentro?

    2. – Meditación.

    El Señor me habla a mí. Dios nos habla. Dios me habla. Nos habla. Recapacitar. Actualizar. Supone un esfuerzo de reflexión que pone en acción nuestra inteligencia para descubrir el mensaje.

    • Localizar nuevamente el lugar.
    • Situarme cerca de Jesús, que, predicando recorre Galilea.
    • Escuchar su voz cuando dice a Simón: “rema mar adentroâ€
    • La voz angustiada de Simón “no hemos pescado nada en toda la noche†en tu nombre echaré la red.
    • Resultado de la escucha confiada a la palabra de Jesús
    • Pesca abundante.
    • Gozo inesperado
    • Tranquilidad plena.

    ¿Escucho la voz de Dios?
    ¿Cómo respondo a sus inspiraciones?
    ¿Cuál es el mensaje para mí, hoy?
    ¿Qué debo descubrir?

    3. – Oración.

    Yo le respondo al Señor. En este tercer momento yo le respondo al Señor, en diálogo amoroso con Él, en actitud de adoración silenciosa y profunda, en torno a Jesús a orilla del lago de Genesaret, subiendo con Él a la barca.

    • Señor, aumenta mi fe para encontrarme contigo como compañero en el remar de mi vida.
    • Recibe mi oración de petición que pone en tu corazón a las familias a la Iglesia y al mundo entero.
    • Recibe mi oración de acción de gracias que reconoce todo lo que de Ti he recibido: en lo personal, en lo familiar, en lo social, en lo espiritual, etc.
    • Postrémonos ante Él en un acto de adoración, reconociéndole como a nuestro Dios.
    • Conversemos con Jesús tranquilamente a orillas del lago de Genesaret como nuestro mejor amigo.
    • Dame oídos de discípulos para oír y practicar tus enseñanzas.
    • Habla Señor, que tu siervo escucha.
    • Hablémosle nosotros desde el corazón.
    • ¿Qué quiere decirme en aquello que más me impresiono de la lectura?
    • Escuchemos a Jesús en el silencio del lago de nuestro corazón.

    Compartir experiencias.

    4. – contemplación.

    Compromisos. Ver. Saborear. Actuar. En este momento es la culminación del camino, es la actitud del que se sumerge en el interior de los acontecimientos para descubrir y saborear la presencia activa y creadora de la palabra de Dios.

    • Experimentemos la vivencia de Dios con la experiencia del corazón.
    • Sintamos la felicidad de ser templos vivos de la trinidad.
    • Escuchemos a Jesús cómo quiere que sea nuestra vida con relación a la aceptación o rechazo de su Palabra.
    • Reconozcamos nuestras infidelidades y esperemos confiadamente en su misericordioso perdón.
    • ¿Qué me esta pidiendo el Señor en el aquí y ahora de mi historia?

    Actitudes prácticas:
    Escucha.
    Compromisos de vida.
    Perseverancia.

    Elevemos nuestra oración de gracias al Señor cantando:

    Tú has venido a la orilla.

    Tú has venido a la orilla,
    No has buscado ni a sabios ni a ricos:
    Tan sólo quieres que yo te siga.
    SEÑOR, ME HAS MIRADO
    A LOS OJOS,
    SONRIENDO HAS DICHO
    MI NOMBRE.
    EN LA ARENA
    HE DEJADO MI BARCA,
    JUNTO A TI BUSCARE OTRO MAR.

    Tú sabes bien lo que tengo:
    En mi barca no hay oro ni espada,
    Tan sólo redes y mi trabajo.

    Tú necesitas mis manos,
    Mi cansancio que a otros descanse,
    Amor que quieres seguir amando.

    Tú, Pescador de otros lagos,
    Ansia eterna de almas que esperan,
    Amigo bueno, así me llamas

  • Escuchar la voz de Dios.

    Actitud de escucha ante la voz de Dios.

    • Lectura: El Señor especifica el llamado personal.
    • Reflexión: Dios me elige a mí, nos elige.
    • Orar: Heme aquí, pues me has llamado.
    • Meditar: Compromisos, actitud, entrega, contemplar.

    1. - Lectura:

    En la presencia de Dios, abrimos nuestros sentidos para descubrir el llamado que nos hace, y respondemos a la escucha de su palabra.

    Vocación de Samuel. (1Samuel 3, 1 – 10)

    El joven Samuel servía a Yahvé en presencia de Helí. Era por entonces rara la palabra de Yahvé y no era frecuente la visión. Un día, estando acostado en su lugar Helí, cuyos ojos se habían oscurecido y no podían ver, cuando todavía no se había apagado la lámpara de Dios en el santuario, Samuel, que dormía en el santuario de Yahvé que le llamaba: “ Samuel!†El contestó: “Heme aquíâ€; y corrió a Helí y le dijo: “Aquí estoy; me has llamadoâ€. Helí contestó: “No te he llamado; vuelve a acostarteâ€. Y fue a costarse. Yahvé llamó otra vez a Samuel; y éste se levantó, y yendo a donde estaba Helí, le dijo: “Heme aquí, pues me has llamadoâ€. Helí repuso: “No te he llamado, hijo mío, vuélvete y acuéstateâ€. Samuel no conocía todavía a Yahvé, pues todavía no se le había revelado la palabra de Yahvé. Yahvé volvió a llamar a Samuel por tercera vez; y éste se levantó y fue a Helí, y le dijo: “Heme aquí, pues me has llamadoâ€. Comprendió entonces Helí que era Yahvé quien llamaba al joven, y le dijo; “Anda, acuéstate y si vuelven a llamarte, di: Habla, Yahvé, que tu siervo escucha. Samuel se fue y se acostó en su lugar. Vino Yahvé, se paró y llamó como las otras veces: “¡Samuel, Samuel!†Samuel contestó: “Habla, Yahvé, que tu siervo te escuchaâ€

    Motivación:
    • Escucha la voz de Dios en tu Corazón.
    • No te equivoques de Voz.

    Contesta:

    ¿Cuál es la situación de vida de Samuel?
    ¿En donde se encuentra Samuel?
    ¿Quién es Helí?
    ¿A quién habla Dios?
    ¿Cuál es la actitud de Heli, cuando se equivoca Samuel?

    2. – Reflexión:

    El señor me llama a mí, quiere que le escuchemos con atención, para descubrir nuestra nueva vida que tenemos en la vida cristiana.

    • Descubre el lugar nuevamente.
    • Colocarme en el lugar de Samuel.
    • Escuchar a Dios cuando me llama por mi nombre.
    • Responder: “Heme aquíâ€, “Aquí estoy, me has llamadoâ€
    • Descubrir la voz del quien nos llama
    ¿Cuál es el mensaje para mí, en esta vida?
    ¿Qué hago cada vez que logro descubrir la voz que me llama?
    ¿Respondo inmediatamente, cuando me llaman?

    3. - Orar

    La respuesta de mí, esta en el interior del corazón y en el modo del actuar ante el llamado que me hace Dios en la vida, descubrir en las plegarias la profundidad e inmensidad del amor de Dios que me tiene, Dios habla en el silencio de mi vida.

    • Señor permíteme que escuche tu voz en el ruido de mi vida.
    • Señor, que responda en la primera que tú me hables.
    • Recibe mi plegaria en la desesperación de mi ser, pues eres el único que permaneces a mi lado.
    • Que no confunda el llamado de la humanidad con tu voz, dulce y tierna, llena de amor y misericordia.
    • Disipa mis dudas ante tu presencia.
    • Testifica Señor mi entrega en tu servicio.

    Compartir las experiencias

    4. - Meditar:

    Los compromisos o resoluciones que debo tomar ante la presencia de Dios, en el caminar de mi reflexión descubrir las actitudes y la disposición de la entrega al servicio de Dios y en la contemplación de la vida cristiana.

    • Llénese de gozo nuestro corazón por tal experiencia.
    • Felicitémonos por ser instrumentos de Dios.
    • Reconozcamos la voz de Dios en la vida diaria.
    • ¿Quien me habla aquí, y ahora, en este momento de mi vida a quién escucho?
    Después de reflexionar

    • ¿Qué piensas tú de esto que leíste?
    • ¿Cuántas veces oyó Samuel la voz de Dios? ¿Qué hizo cada vez que oyó esa voz?
    • ¿Qué actitud debes de tomar cuando dudes si Dios te llama?
    • ¿Recuerdas lo que le contestó Samuel a Dios la última vez que le habló?
    • ¿Cómo puedes tú aplicarte eso en tu propia vida?
    • Dile cada día al Señor: “habla Señor, estoy listo a escucharteâ€

  • Ven y Sigueme

    Cristo dice al Joven:
    Si tú quieres puedes venir conmigo
    Alguna vez te haz preguntado, sobre:
    ¿Cuál es tú ilusión que tienes en esta vida?
    ¿Cuáles son tus proyectos de vida?

    - A TI –
    Joven
    Que te mira
    Jesús y
    Te seduce
    con su
    Mirada.
    ¿Quieres
    seguirlo más
    de cerca?,
    te ofrecemos
    un espacio
    en nuestra
    comunidad
    religiosa.
    ¡Infórmate!
    - Edad mínima: 15 años.
    - Buena salud.
    - Estudios: secundaria a profesional.
    - Deseo de seguir a Cristo en la Vida Religiosa.

    Sociedad de los Hermanos de Cristo

    ¿Quiénes somos?

    Nacemos el día 15 de agosto de 1983. Festividad de la Asunción de María. En la Ciudad de México. Bajo la jurisdicción de la Arquidiócesis de México.

    En ella profesamos la Vida Religiosa, por los votos: castidad, pobreza y obediencia.

    La identidad está en nuestro nombre, pues bajo la acción del Espíritu Santo en nosotros, nos proponemos MANIFESTAR, que DIOS ES NUESTRO PADRE; por el bautismo nos HACE SUS HIJO Y HERMANOS DE CRISTO.

    Espíritu de la Sociedad.

    El Hermano de Cristo, siente el llamado de Dios para seguir de cerca a Cristo como María, en su amor al Padre y a los hombres (PC 1. 5), ideal que hacen suyo. Viven del Espíritu de María, la contemplan como Madre y Modelo, que inspira en su Ser y actuar al Hermano. Se revisten de autenticidad y bondad en el trato con los mismos Hermanos y de una manera especial con los enfermos y necesitados, y luchando para hacer presente a la Iglesia, y sobre todo el Amor de Cristo. Hacen una gran familia unida por Cristo, encontrando su modelo en el Hogar de Nazaret.
    1. Los Hermanos tienen una espiritualidad:
     Mariano – Religioso, y
     Sacerdotal – Apostólico.

    Nuestro Apostolado.

     Somos colaboradores de los Obispos diocesanos en la pastoral de la Salud y encarnamos en nuestros ministerios, siempre y de forma exigente, el espíritu de las bienaventuranzas, para dar una mejor respuesta de misericordia a los miembros de la Iglesia que sufre.
     La experiencia y apertura de los acontecimientos y personas, se nos convierten en fuente de espiritualidad y celo apostólico que nos hace sensible a las necesidades de:
    1. Ignorancia religiosa
    2. Situaciones de pobreza y
    3. Situaciones de abandono de enfermos y pobres.

    Camino de formación: inicial y permanente.

    Ordenación Sacerdotal

    1. Experiencia Apostólica.

    2. Filosofía. 3. Teología.

    4. Profesión Religiosa

    5. Noviciado

    6. Postulantado

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