Actitud de escucha ante la voz de Dios.
• Lectura: El Señor especifica el llamado personal.
• Reflexión: Dios me elige a mí, nos elige.
• Orar: Heme aquí, pues me has llamado.
• Meditar: Compromisos, actitud, entrega, contemplar.
1. - Lectura:
En la presencia de Dios, abrimos nuestros sentidos para descubrir el llamado que nos hace, y respondemos a la escucha de su palabra.
Vocación de Samuel. (1Samuel 3, 1 – 10)
El joven Samuel servía a Yahvé en presencia de Helí. Era por entonces rara la palabra de Yahvé y no era frecuente la visión. Un día, estando acostado en su lugar Helí, cuyos ojos se habían oscurecido y no podían ver, cuando todavía no se había apagado la lámpara de Dios en el santuario, Samuel, que dormía en el santuario de Yahvé que le llamaba: “ Samuel!” El contestó: “Heme aquí”; y corrió a Helí y le dijo: “Aquí estoy; me has llamado”. Helí contestó: “No te he llamado; vuelve a acostarte”. Y fue a costarse. Yahvé llamó otra vez a Samuel; y éste se levantó, y yendo a donde estaba Helí, le dijo: “Heme aquí, pues me has llamado”. Helí repuso: “No te he llamado, hijo mío, vuélvete y acuéstate”. Samuel no conocía todavía a Yahvé, pues todavía no se le había revelado la palabra de Yahvé. Yahvé volvió a llamar a Samuel por tercera vez; y éste se levantó y fue a Helí, y le dijo: “Heme aquí, pues me has llamado”. Comprendió entonces Helí que era Yahvé quien llamaba al joven, y le dijo; “Anda, acuéstate y si vuelven a llamarte, di: Habla, Yahvé, que tu siervo escucha. Samuel se fue y se acostó en su lugar. Vino Yahvé, se paró y llamó como las otras veces: “¡Samuel, Samuel!” Samuel contestó: “Habla, Yahvé, que tu siervo te escucha”
Motivación:
• Escucha la voz de Dios en tu Corazón.
• No te equivoques de Voz.
Contesta:
¿Cuál es la situación de vida de Samuel?
¿En donde se encuentra Samuel?
¿Quién es Helí?
¿A quién habla Dios?
¿Cuál es la actitud de Heli, cuando se equivoca Samuel?
2. – Reflexión:
El señor me llama a mí, quiere que le escuchemos con atención, para descubrir nuestra nueva vida que tenemos en la vida cristiana.
• Descubre el lugar nuevamente.
• Colocarme en el lugar de Samuel.
• Escuchar a Dios cuando me llama por mi nombre.
• Responder: “Heme aquí”, “Aquí estoy, me has llamado”
• Descubrir la voz del quien nos llama
¿Cuál es el mensaje para mí, en esta vida?
¿Qué hago cada vez que logro descubrir la voz que me llama?
¿Respondo inmediatamente, cuando me llaman?
3. - Orar
La respuesta de mí, esta en el interior del corazón y en el modo del actuar ante el llamado que me hace Dios en la vida, descubrir en las plegarias la profundidad e inmensidad del amor de Dios que me tiene, Dios habla en el silencio de mi vida.
• Señor permíteme que escuche tu voz en el ruido de mi vida.
• Señor, que responda en la primera que tú me hables.
• Recibe mi plegaria en la desesperación de mi ser, pues eres el único que permaneces a mi lado.
• Que no confunda el llamado de la humanidad con tu voz, dulce y tierna, llena de amor y misericordia.
• Disipa mis dudas ante tu presencia.
• Testifica Señor mi entrega en tu servicio.
Compartir las experiencias
4. - Meditar:
Los compromisos o resoluciones que debo tomar ante la presencia de Dios, en el caminar de mi reflexión descubrir las actitudes y la disposición de la entrega al servicio de Dios y en la contemplación de la vida cristiana.
• Llénese de gozo nuestro corazón por tal experiencia.
• Felicitémonos por ser instrumentos de Dios.
• Reconozcamos la voz de Dios en la vida diaria.
• ¿Quien me habla aquí, y ahora, en este momento de mi vida a quién escucho?
Después de reflexionar
• ¿Qué piensas tú de esto que leíste?
• ¿Cuántas veces oyó Samuel la voz de Dios? ¿Qué hizo cada vez que oyó esa voz?
• ¿Qué actitud debes de tomar cuando dudes si Dios te llama?
• ¿Recuerdas lo que le contestó Samuel a Dios la última vez que le habló?
• ¿Cómo puedes tú aplicarte eso en tu propia vida?
• Dile cada día al Señor: “habla Señor, estoy listo a escucharte”
